Este local nos presentó grandes retos desde su concepción, debíamos ubicar internamente un área cómoda de producción y almacenamiento, servicios, área de mesas y como protagonista un horno de grandes dimensiones para la cocción de las pizzas de la manera más artesanal posible. Dimos a este proyecto un diseño arriesgado con líneas que rompen con la ortogonalidad, y que nos permitieron jugar con la combinación de acabados e incluso con el propio mobiliario. Blanco, negro y madera fue la combinación escogida para darle vida a la imagen de esta nueva marca.